Cómo enseñar a los niños a esquiar

Si queremos iniciar a nuestros hijos en el esquí, habría dos puntos fundamentales a tener en cuenta: empezar a una temprana edad siempre será más ventajoso, ya que tienen mucha más facilidad a la hora de aprender, y que su primer contacto con la nieve sea positivo. Eso quiere decir que el primer día de esquí para ellos no tiene porqué ser un día de esquí puro y duro, sino un de contacto con la nieve, ya sea jugando con la nieve o bajando con el trineo.

niños esquis

Divertirse es básico para este primer contacto, que debe ser de adaptación al nuevo medio. Si su primera experiencia con el esquí es negativa o no tan positiva como esperamos (frío, cansancio, desgana), empezamos ya con muy mal pie y nos puede costar enderezar la situación. Lo importante es que quiera volver para seguir aprendiendo. De hecho, en Andorra, por ejemplo, los niños aprenden a esquiar en la escuela y sus primeras lecciones, a los tres años ya, son simplemente de contacto con el medio, para que aprendan a disfrutar de la nieve, les guste el entorno y adopten hábitos como ponerse las botas de nieve, el traje de esquí, o acostumbrase a ir con las gafas de ventisca.

Planificar y disfrutar

Paciencia, entonces, en los primeros días; dejar que el niño experimente con el medio, ¡que disfrute! Y a la hora de calzarse ya las botas y los esquís, tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Que no pase frío. Básico para conseguir que la experiencia no sea negativa para él. Si tiene un mal recuerdo de su día de esquí porque ha pasado mucho frío, le costará querer volver. Importante utilizar ropa térmica, que mantiene la calor corporal y permite que transpire, calcetines gruesos, buenos guantes y mantener la cabeza y las orejas calientes.
  2. Planifica tu estancia y contrata lecciones con un monitor. Tú podrás haberle enseñado brevemente las primeras nociones de esquí: cómo ponerse las botas y los esquís, cómo llevar los bastones, cómo frenar, cómo debe colocarse en el telesilla… Rápidamente después, es bueno poder contratar unas clases de iniciación con un monitor especializado, que les enseñará des de la base y de una forma amena. Tengamos en cuenta que esquiar no es fácil y qué mejor que aprender con un profesional. Los padres no tienen seguramente los conocimientos, recursos, habilidad o técnicas adecuadas para enseñar a un niño de una forma correcta. Por otro lado, si tienes las fechas previstas para tu viaje de esquí, sobre todo contrata las lecciones con antelación, no te quedes sin plaza. Puedes contratar clases particulares o en grupos reducidos. Evidentemente, la progresión puede ser distinta.
  3. En las escuelas de esquí de las distintas estaciones de Andorra dispones del jardín de nieve para los más pequeños, más económico que las clases particulares pero con la posibilidad de aprender y, además, hacerlo jugando y con otros niños. En Vallnord, por ejemplo, los más pequeños cuentan con el Pekepark o el Baby Club, que descubren a los niños el esquí mediante juegos en la nieve en un espacio reservado y controlado por monitores titulados especializados. Para los niños mayores, las clases colectivas junta niños de la misma edad y nivel. No se tiene la atención total del profesor (como en la clase particular) pero el niño puede interactuar con otros niños.
  4. Que siga su ritmo. Es importante no forzar al niño a aprender rápido y que vaya siguiendo su ritmo. Si se debe parar un rato, se para y se retoma la actividad más tarde. Por eso es bueno contar con un monitor especializado, porque él sabrá mejor que nadie qué pedir al alumno, cuándo exigir o qué evitar. Es increíble lo que un niño pequeño y hábil puede llegar a aprender con solo dos horas de clase.zona infantil andorra
  5. Pistas específicas. Muchas estaciones de esquí cuentas con pistas específicas y de poca dificultad, adaptadas ya para los niños, con cintas o arrastres ‘suaves’ para que vayan adquiriendo el hábito. Además, verse con otros chavales de su edad esquiando les reconforta, motiva y divierte. En Grandvalira, por ejemplo, cuentan con los circuitos Imaginarium o el Bababoom Circus con varios circuitos y obstáculos que sortear para mejorar su técnica en zonas ambientadas con simpáticos personajes para que los niños se diviertan también en la nieve.
  6. Equipo y seguridad. Contar con un equipo con el que niño se sienta cómodo es básico. Por ello, los profesionales de las tiendas Shusski conocen qué material se adapta mejor a la edad de nuestros hijos y a su nivel. Unos esquís con una medida y forma determinada según altura y experiencia del niño, unas fijaciones ajustadas según el peso para una óptima seguridad, unas botas confortables y bien ajustadas a su talla e incluso material de protección (una tortuga o protección para la espalda) serán los básicos para tener una buena experiencia en la nieve. Y no nos olvidemos del casco. Es obligatorio para los niños que esquían o hacen snowboard. Se tiene que tener en cuenta su comodidad y que sea ligero. Importante seguir los consejos de tu profesional en Shusski: probárselo, que ajuste bien y asegurase que va cómodo. En tu tienda te aconsejaran. Además, como comprar el material cuando el niño está en edad de crecimiento es complicado, en Shusski te ofrecemos el alquiler de temporada. Con poco más de 100 euros tu hijo tendrá su equipo particular nuevo para toda la temporada.

Y cuando compremos nuestro forfait, ¡no olvidemos contratar el seguro de esquí!